jueves, 17 de noviembre de 2011

Socioterapia...

Para los que llegan nuevos al Blog, y me piden mas información pronto podré brindarles mas artículos, ahora les dejo este que es nuevo pero retoma conceptos que han sido desarrollados en entradas antiguas... Gracias por seguir mi Blog... 
Y valoro mucho cada uno de sus correos aunque no siempre pueda responderlos... Muchas Gracias!

SOCIOTERAPIA  

Socioterapia es una manera de intervenir, un posicionamiento especifico del Trabajador Social, donde el cliente tiene un lugar preponderante.
El profesional actúa como facilitador, orientador, en un rol de características socioeducativas, el cliente ocupa un lugar fundamental  pues nadie más que él cuenta con las herramientas necesarias para la resolución de sus conflictos.
Como ha dicho el Lic. José Luis Zamora “Así como el hombre aprende a comer con cuchillo y tenedor, aprende a relacionarse con los demás”  sutilmente, casi sin darse cuenta, el hombre aprende los posibles modos de relacionarse con  el otro, los otros, el mundo.
De manera tal que así como existen diversas modalidades para utilizar los cubiertos, existen múltiples formas de desplegar habilidades a la hora de establecer  y sostener una relación, o vinculo con los demás.

En un ambiente familiar sano, amoroso, respetuoso, tolerante, es posible, o “esperable” que la persona logre adquirir herramientas útiles que le permitan conectarse don los demás de manera amorosa, respetuosa, tolerante etc. Es decir de manera sana. Utilizo el término sano, haciendo referencia a algo que no es dañino, cuando digo entorno familiar sano, quiero expresar un entorno que no hace daño a sus miembros, en este caso podríamos hablar de relaciones enfermas o conflictivas.

Para definir y diferenciar estos dos últimos términos aclaro que  clasificaré  como “relaciones conflictivas” no necesariamente por la existencia de situaciones de agresividad (verbal o física), sino también por  presentarse una amplia variedad de fenómenos que generan grandes y pequeños desencuentros en lo cotidiano, afectando las relaciones  a veces imperceptiblemente, por ejemplo: celos, desconfianza, excesivo apego, relaciones simbióticas, indiferencia, problemas de comunicación, dentro de esto ultimo, dificultad para escuchar al otro o problemas para expresar ideas o sentimientos etc. Y esto puede darse en todas las relaciones posibles matrimonios, padres e hijos, noviazgos, amigos, compañeros de trabajo, en diferentes ámbitos el hogar, el entorno laboral, etc.

Igualmente en este campo nada es riguroso, ni matemático, a veces ciertas simplificaciones son verdaderamente útiles a los fines de la explicación.

Continuo, retomando el caso de la persona y el ambiente donde adquiere estas “habilidades relacionales”.  Cuando una persona, crece y se desarrolla en un entorno familiar diferente al mencionado, la persona puede no adquirir estas herramientas, puede no notarlo, pues internalizó una manera de vincularse con la cual mas o menos pudo llevar adelante su vida,  con mas o menos tropezones, con mayores o menores disgustos.

Hasta aquí no habría conflicto, ahora bien, cuando esta persona comienza a sentirse mal, porque detecta que algo no está bien en su vida, que sus relaciones no logran sostenerse en el tiempo, o que se sostienen con crisis recurrentes, o se termina naturalizando el conflicto como parte de la relación.
Cuando la persona “siente” la necesidad de un cambio, intentó por sus propios medios y no encuentra el modo, y a partir de esto decide buscar ayuda externa, ese seria el momento en que podría iniciarse una intervención socioterapéutica.
Una intervención que invita al cliente a reflexionar sobre sus vínculos, sobre su vida, sobre su modo de actuar y sobre las expectativas que coloca en los demás al respecto de  cómo deben actuar con él.

En la intervención socioterapéutica se parte del aquí y ahora del individuo, y se enfoca la atención al de aquí en más, el pasado, lo vivido, sirve para conocer como se llegó al punto actual, y para reflexionar sobre las elecciones y decisiones que condujeron al punto de partida del proceso terapéutico, pero NO es el objetivo de la Socioterapia recurrir indiscriminadamente a la historia pasada del cliente, ni es propósito de la socioterapia interpretar cuestiones inconscientes, por el contrario nos interesa lo que el cliente DICE,  PIENSA y SIENTE, nos interesa lo que pone en palabras, y a partir del momento que comienza el proceso terapéutico se pueden observar cambios sean estos muy evidentes en lo concreto o subyacentes en el discurso.
Quiero decir, habrá cambios  que cualquiera podrá notar fácilmente y otros que el socioterapeuta podrá inferir a partir del cambio de actitud y predisposición  interna, del cambio en la cosmovisión del cliente.


María Alejandra Astorga
Licenciada en  Servicio Social

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