martes, 6 de diciembre de 2011

Profundizando el Caso Social Individual desde Socioterapia

A lo largo de la vida de este Blog, mi intención fue fundamentalmente que los lectores (por lo general colegas) se acercaran al mundo de la Socioterapia, pero a su vez que comprendieran que gran parte de los conocimientos necesarios para realizar las intervenciones respondía a nuestra formación y a la bibliografia de Caso Psico-social, Caso Social Familiar.

Claramente se requiere en este modo especifico de intervención una mirada mas amplia, y mas profunda, de la conflictiva del cliente. En este punto es inevitable volver a reflexionar si la Socioterapia (o un verdadero trabajo de caso) se hace posible desde las Instituciones (sean publicas o estatales).
Las Instituciones tienen una razón de ser, una finalidad, por el que las personas se acercan, pueden ser instituciones de salud, de previsión, penales, educativas, pueden trabajar con niños, con ancianidad, con discapacidad, los colegas que se desempeñan en estas instituciones, deben responder al objetivo institucional y no pueden ir mucho mas allá, aunque la conflictiva del cliente trascienda los limites impuestos implícitamente por el objetivo institucional .  
Y la verdad es que Socioterapia es una intervención donde se entiende al hombre desde una mirada integral, mucho mas abarcativa, importa la problemática del cliente tal como él mismo la experimenta, y no hay estandares posibles, ni metas urgentes, o números de casos para asistir, ni estadísticas que completar como sucede en el caso de las instituciones, donde obviamente se debe ser "productivo".

Lamentablemente aunque el fin de las instituciones sea "Social", no pueden escaparse a la lógica de mercado, y se terminan viendo los casos desde un punto de vista cuantitativo, dejando a veces poco espacio para el trabajo individualizado, y el seguimiento "real" de avance o evolución.

Cuando se acerca  una persona ante un socioterapeuta, llega con su problemática y su cosmovisión, y es en ese mismo encuentro donde se comienzan a trabajar los objetivos.
La Socioterapia,  interviene con la entrevista, como técnica fundamental, y luego aplican otras técnicas y ejercicios cuyo basamento teórico surge de diferentes disciplinas, tales como Enfoque sistémico, Gestalt, Análisis Transaccional, Cognitivismo, Psicología positiva, etc.  atravesadas por nuestra concepción socioterapeuticas y socioeducativas.
Cuando yo estudiaba mi formación de grado, siempre se utilizaba el ejemplo: 

"El cliente se acerca por un par de zapatos, necesidad sentida, pero luego hay que profundizar en su necesidad real"

El hecho es que muchas veces las instituciones nos estancan en la necesidad sentida y no queda tiempo para trabajar en la necesidad de real.
O bien, como nuestra mirada tiene un contenido teórico muy "macro", debido a la importancia que se da en nuestra formación y profesión a los atravesamientos socio económicos y políticos, creo que hemos dejado de trabajar en la expresión mas pequeña en que el hecho social se visibiliza, que es el vinculo, la interacción, el contacto interpersonal.
Ese es el enfoque socioterapeutico, la idea de bienestar en un sentido amplio pero desde la mas pequeña de las expresiones, el bienestar personal a partir de alcanzar los propios objetivos, y la realización de las aspiraciones, el bienestar familiar, logrado a partir de sanas vinculaciones con el otro, a una fluida y efectiva comunicación,  bienestar laboral, a partir de la intervención con grupos en lugares de trabajo, etc.

María Alejandra Astorga
Licenciada en Servicio Social

jueves, 17 de noviembre de 2011

Socioterapia...

Para los que llegan nuevos al Blog, y me piden mas información pronto podré brindarles mas artículos, ahora les dejo este que es nuevo pero retoma conceptos que han sido desarrollados en entradas antiguas... Gracias por seguir mi Blog... 
Y valoro mucho cada uno de sus correos aunque no siempre pueda responderlos... Muchas Gracias!

SOCIOTERAPIA  

Socioterapia es una manera de intervenir, un posicionamiento especifico del Trabajador Social, donde el cliente tiene un lugar preponderante.
El profesional actúa como facilitador, orientador, en un rol de características socioeducativas, el cliente ocupa un lugar fundamental  pues nadie más que él cuenta con las herramientas necesarias para la resolución de sus conflictos.
Como ha dicho el Lic. José Luis Zamora “Así como el hombre aprende a comer con cuchillo y tenedor, aprende a relacionarse con los demás”  sutilmente, casi sin darse cuenta, el hombre aprende los posibles modos de relacionarse con  el otro, los otros, el mundo.
De manera tal que así como existen diversas modalidades para utilizar los cubiertos, existen múltiples formas de desplegar habilidades a la hora de establecer  y sostener una relación, o vinculo con los demás.

En un ambiente familiar sano, amoroso, respetuoso, tolerante, es posible, o “esperable” que la persona logre adquirir herramientas útiles que le permitan conectarse don los demás de manera amorosa, respetuosa, tolerante etc. Es decir de manera sana. Utilizo el término sano, haciendo referencia a algo que no es dañino, cuando digo entorno familiar sano, quiero expresar un entorno que no hace daño a sus miembros, en este caso podríamos hablar de relaciones enfermas o conflictivas.

Para definir y diferenciar estos dos últimos términos aclaro que  clasificaré  como “relaciones conflictivas” no necesariamente por la existencia de situaciones de agresividad (verbal o física), sino también por  presentarse una amplia variedad de fenómenos que generan grandes y pequeños desencuentros en lo cotidiano, afectando las relaciones  a veces imperceptiblemente, por ejemplo: celos, desconfianza, excesivo apego, relaciones simbióticas, indiferencia, problemas de comunicación, dentro de esto ultimo, dificultad para escuchar al otro o problemas para expresar ideas o sentimientos etc. Y esto puede darse en todas las relaciones posibles matrimonios, padres e hijos, noviazgos, amigos, compañeros de trabajo, en diferentes ámbitos el hogar, el entorno laboral, etc.

Igualmente en este campo nada es riguroso, ni matemático, a veces ciertas simplificaciones son verdaderamente útiles a los fines de la explicación.

Continuo, retomando el caso de la persona y el ambiente donde adquiere estas “habilidades relacionales”.  Cuando una persona, crece y se desarrolla en un entorno familiar diferente al mencionado, la persona puede no adquirir estas herramientas, puede no notarlo, pues internalizó una manera de vincularse con la cual mas o menos pudo llevar adelante su vida,  con mas o menos tropezones, con mayores o menores disgustos.

Hasta aquí no habría conflicto, ahora bien, cuando esta persona comienza a sentirse mal, porque detecta que algo no está bien en su vida, que sus relaciones no logran sostenerse en el tiempo, o que se sostienen con crisis recurrentes, o se termina naturalizando el conflicto como parte de la relación.
Cuando la persona “siente” la necesidad de un cambio, intentó por sus propios medios y no encuentra el modo, y a partir de esto decide buscar ayuda externa, ese seria el momento en que podría iniciarse una intervención socioterapéutica.
Una intervención que invita al cliente a reflexionar sobre sus vínculos, sobre su vida, sobre su modo de actuar y sobre las expectativas que coloca en los demás al respecto de  cómo deben actuar con él.

En la intervención socioterapéutica se parte del aquí y ahora del individuo, y se enfoca la atención al de aquí en más, el pasado, lo vivido, sirve para conocer como se llegó al punto actual, y para reflexionar sobre las elecciones y decisiones que condujeron al punto de partida del proceso terapéutico, pero NO es el objetivo de la Socioterapia recurrir indiscriminadamente a la historia pasada del cliente, ni es propósito de la socioterapia interpretar cuestiones inconscientes, por el contrario nos interesa lo que el cliente DICE,  PIENSA y SIENTE, nos interesa lo que pone en palabras, y a partir del momento que comienza el proceso terapéutico se pueden observar cambios sean estos muy evidentes en lo concreto o subyacentes en el discurso.
Quiero decir, habrá cambios  que cualquiera podrá notar fácilmente y otros que el socioterapeuta podrá inferir a partir del cambio de actitud y predisposición  interna, del cambio en la cosmovisión del cliente.


María Alejandra Astorga
Licenciada en  Servicio Social

viernes, 29 de abril de 2011

Informe Socio Ambiental: Instrumento de Control?

Dentro de las valiosas herramientas con las que contamos los TS a la hora de realizar nuestras intervenciones, se encuentra la Visita Domiciliaria, para mi una de las mas completas, porque allí, empleamos dos de nuestras técnicas por excelencia la “Observación” y la “Entrevista”.
A su vez por sus características especificas, nos permite ser por un momento testigo de la cotidianeidad de la persona, y si es implementado con habilidad el caudal de información que se puede recabar es muy grande.
Por estas cuestiones, no es una herramienta más, y debe ser utilizada con mucho respeto y responsabilidad.
El hogar es parte de nuestro ámbito mas privado, donde desarrollamos la parte mas intima de nuestra existencia, nos vinculamos con nuestros seres mas próximos, y desarrollamos allí, como ya he dicho, nuestra cotidianeidad. Es inusual que alguien permita el acceso a su casa a “todos”, libremente y sin restricción. En general, uno selecciona a las personas que les permite acceder a ese ámbito, motivados por el afecto, o la confianza.
Es por esto que al hacernos presentes en un domicilio, y acceder a la vivienda, estamos accediendo a un espacio intimo que debemos respetar.
Hay a mi criterio dos grandes cuestiones para desarrollar en cuanto a la Visita domiciliaria y la confeccion del informe ambiental.
El primero es: Qué motiva una visita domiciliaria? Quién  define el objetivo para su implementación?
Y por el otro lado: Qué debe consignarse en el Informe Ambiental? Quién tiene acceso al mismo? Cómo garantizamos que se preserve el secreto profesional?

Qué motiva una visita domiciliaria?

La visita domiciliaria no debe realizarse si no existe un motivo concreto y real que la justifique.  En mi opinión el TS debe poder utilizar su criterio para evaluar si la necesidad del informe es “real y concreta”. Porque parte del respeto que requiere respecto del uso de esta herramienta es no utilizarla de no ser necesaria.

Quién define el objetivo para su implementación?

Muchas veces en nuestras intervenciones podemos decidir la realización de un informe  ambiental, y por ende realizar una visita domiciliaria para tal fin. Aquí no seria inconveniente, pues nuestra formación nos “habilita” para tomar dichas decisiones.
Ahora bien, muchas veces son las instituciones las que nos solicitan la confección de un Informe Ambiental, entonces debemos evaluar que es exactamente lo que se quiere indagar.
Debe necesariamente pasar por nuestro “tamiz”los motivos de este requerimiento y cual es el objetivo final del mismo, las personas que pueden solicitarlo, pueden no ser idóneas en los alcances de esta herramienta y pedirlo innecesariamente. O bien ejercer a través de la visita domiciliaria una suerte de “control”, y esta nunca debe ser la finalidad de una Visita Domiciliaria.

A veces sucede que se coloca al profesional en TS o AS, en un rol de “mandadero” donde si no hay forma de contactar a determinada persona se envia al TS o As, alli no hay un fin en si mismo que justifique la intervención. Localizar a alguien no debería ser un motivo de visita domiciliaria en los términos que nosotros lo entendemos. Acercarse al domicilio de alguien es una cosa, y puede hacerlo cualquiera, realizar una Visita Domiciliaria, desarrollar una entrevista es otra cosa.

En el trabajo que desarrollo dentro del ámbito institucional, me desempeño en un Departamento de Recursos Humanos, realizando diagnósticos sociolaborales, me ha sucedido de entrevistar Directivos que expresaban que cuando una persona falta a su puesto de trabajo argumentando enfermedad, se envía al TS o AS para corroborar esa situación. Esto me parece gravísimo por varios motivos, por un lado NO somos agentes de Control, por otro lado, para corroborar el estado de salud debería enviarse a un medico, y por el otro es evidente que hay colegas que quizás sin darse cuenta  acceden a este tipo de practicas afectando la imagen que la sociedad tiene de nosotros como colectivo.
A nadie se le ocurriría sin ser idóneo en Medicina indicarle a un Medico que realice determinada practica porque es “necesario”. Desde ese lugar nadie puede decirnos que un Informe Ambiental es necesario si nosotros como especialistas en ese ámbito consideramos lo contrario.

Si Trabajamos en un Marco institucional en la mayor parte de los casos el “Informe Socio ambiental” es requerido, y en líneas generales es para tener información respecto de la situación vital de alguien.
En mi opinión es una herramienta tan particular que nos coloca en un lugar complejo, pues muy fácilmente puede uno caer en un lugar equivocado.
Actualmente se realizan Informes Ambientales “pre-ocupacionales” entonces el TS sería como un detective de la vida familiar del sujeto que aspira a un puesto de trabajo, pidiendo referencias de postulante con los vecinos. A mi criterio es tan terrible como ir a “ver” si la persona que sacó licencia esta verdaderamente enferma.


Que debe consignarse en el Informe Socio Ambiental?

Yo considero que se debe consignar en el Informe Socio ambiental la información que este directamente relacionada al hecho que motiva la intervención. No soy partidaria de utilizar modelos estandarizados para cualquier motivo.

Quien tiene acceso al mismo? Como garantizamos que se preserve el secreto profesional?

Una vez que algo se escribió (sobre todo lógicamente en el marco de las instituciones) no siempre puede garantizarse a ciencia cierta en que manos pueda terminar, por esto en líneas generales y siempre prefiero ser cauta, y cada vez que es posible me gusta expresarle a la persona que tipo de información va a terminar volcada en el informe.

Es importante revalorizar esta herramienta y no prestarnos a otros intereses a la hora de utilizarla. Definitivamente si se buroctratiza este instrumento DEJA DE CUMPPLIR con su fin último, que es aproximarse al espacio vital del individuo e ingresar por un instante a su cotidianeidad.

María Alejandra Astorga
Licenciada en Servicio Social

sábado, 12 de febrero de 2011

Punto de Encuentro: Especificidad Profesional

Siempre me ha sido necesario destacar las grietas existentes en el colectivo profesional, porque mi intención era expresar la gran necesidad de unificar criterios y de alcanzar consensos internos para contribuir positivamente a dar un mensaje a la sociedad y a las instituciones respecto de nuestro quehacer y de nuestra especificidad...
En esta oportunidad quisiera contarles cómo a partir de una anécdota chiquita y simple, pude centrarme en aquello que nos une.
Como ya les he comentado en notas anteriores uno de mis trabajos lo desempeño dentro del marco institucional, dentro en un Departamento de Recursos Humanos, donde trabajo con profesionales de otras disciplinas siendo yo la única TS del equipo, siempre me fue agradable trabajar con personas de otras profesiones, nunca en mi caso me ha sucedido sentir menoscabada mi profesión, por el contrario siempre he sentido respeto y reconocimiento.
Hace una semana aproximadamente a raíz de cierto caso que revestía de cierta gravedad, me he visto en la situación de contactar colegas de distintas localidades, y de otras dependencias dentro de la mismas institución...
Y fue muy agradable observar y sentir que uno con un colega habla claramente el mismo idioma, mas allá del área donde se desempeñe, el lugar, la distancia, su formación en una Universidad publica o privada, sea Trabajador Social, Asistente Social, Lic. en Servicio Social nuestra mirada es única, nuestro recorte de la realidad es lo que nos otorga nuestra especificidad...
Eso es lo que nos une, y no debemos olvidar nunca...
Son muchas las áreas,  ámbitos y/o problemáticas donde podemos desarrollar nuestra intervención, salud, niñez, adicciones, pobreza, marginalidad, adolescencia, formulación de proyectos, en forma privada, dentro o fuera de las instituciones, en caso, grupo, comunidad, en consultoras, etc.
Serán diferentes gestiones, diferentes practicas, pero es nuestra mirada especifica la que constituye la esencia de nuestro colectivo profesional...
Esta anécdota "chiquita y simple", me recordó que para alcanzar consensos tenemos que empezar por buscar las cosas que tenemos en común, y no son pocas, en los correos electrónicos que recibo con motivo de este Blog también puedo observar cuanto tenemos en común, a pesar de provenir de países diferentes, evidentemente nuestra especificidad trasciende las fronteras.
Agradezco infinitamente la cantidad de correos que recibo, es para mi una gran alegría que este blog pueda retroalimentarse de sus aportes, para dejar de ser un exposición personal y pasar a ser una fecunda conversación entre colegas.
Los invito a comentar los artículos aquí en el Blog para que todos puedan enriquecerse de sus aportes, al final de cada nota aparece la cantidad de comentarios que se han hecho, si no hay comentarios dice "0 comentarios" hacen click ahi, se abre una ventana y pueden escribir o leer los comentarios anteriores.
Para seguir las entradas del Blog, en el lateral de la pantalla debajo del titulo "Seguidores" hay un pequeño cartelito que dice: "Seguir" haciendo click ahi, comienzan a recibir automáticamente las nuevas entradas del blog, a su casilla de correo. 


María Alejandra Astorga
Licenciada en Servicio Social

   

jueves, 3 de febrero de 2011

Formación en Socioterapia

En este último tiempo he recibido mails, donde colegas de diferentes paises solicitan información, al respecto de formarse academicamente en Socioterapia...
Esto es un buen sintoma porque se manifiesta el deseo de cambio del colectivo profesional y a su vez, me plantea una reflexión..
A continuación transcribiré partes de mis respuestas:

"...en el ámbito de la Socioterapia hay mucho por hacer, considero que es como pasar de la queja al "acto" por parte de nuestra profesión.
No conozco que  haya bibliografía específica, ni cursos con acreditciones al menos en Argentina, y dudo que haya en otros lugares.
Un referente aquí para mi es el Lic. José Luís Zamora.
Socioterapia es un modo de intervenir, una perspectiva de actuación pero fundamentalmente considero que es un cambio de paradigma dentro de la profesión.
Es entender e intervenir desde el Trabajo Social de manera diferente. A mi juicio y quiero ser verdaderamente honesta, tiene mas que ver con una decisión que con necesidad de mayor formación. Es una
propuesta también que puede ir acompañada de un enfoque del Trabajo Social Privado.
La búsqueda de excelencia el compromiso y las ansias de enriquecer la carrera son los elementos
indispensables en este cambio de paradigma.
Nosotros (en Argentina) tenemos entre 5 y 6 años de estudio de una carrera de base que nos habilita al trabajo con caso y con familias, para trabajar en los procesos de cambio; El Trabajo Social de Caso debería enseñarse directamente en los centros de altos estudios, desde una perspectiva socio terapéutica, incluyendo por ejemplo herramientas del enfoque sistémico, elementos de psicología cognitiva, análisis transaccional, conceptos de psicología junguiana, mediación y demás enfoques que contribuyan a una intervención “social – terapéutica”.
El Trabajo Social de Caso no puede ser Hoy el mismo que propuso Mary Richmond hace 100 años, ni puede ser en lo que se ha convertido en la actualidad. El  Caso Social Individual se fue modificando sutilmente hasta convertir al profesional en un mero gestor de subsidios estatales, y de ese lugar es que hay que separarse, ese es el cambio de paradigma. Con herramientas de Sistémico, y de Mediación, vos no necesitarías mas, solo es tomar la decisión. Me da la impresión que en nuestro colectivo profesional se da un
fenómeno bastante particular relacionado a una escasa valoración del propio saber,  esta baja autoestima profesional, permite que se produzca un circulo vicioso entre las instituciones (que esperan de
los TS, acciones que no tienen necesariamente nada que ver con nuestras incumbencias, los usuarios que no puede hacerse la idea de los alcances de nuestra profesión y nosotros, claramente, que retroalimentamos este circulo. El Trabajador Social debería seguir capacitándose siempre para enriquecer sus conocimientos y brindar cada vez una mejor atención, pero ninguna capacitación va a darle “seguridad” si no comienza por
valorar adecuadamente su propio saber. Agradezco mucho tu correo, no es molestia en absoluto responder a tus inquietudes.."


Maria Alejandra Astorga
Lic. Servicio Social

martes, 9 de noviembre de 2010

Socioterapia y Caso Social Individual

Mi relación con la Socioterapia se inicia en el año 2000 cuando cursaba yo apenas el segundo año de la carrera, tome conocimiento de esta modalidad de intervención a partir de los artículos que desde Estados Unidos publicaba el Lic. José Luis Zamora en revistas de Trabajo Social. A raíz del enorme interés que me producía este novedoso abordaje tome contacto con él,  y luego de  casi un año de intercambiar comentarios  por correo electrónico,  de regreso a la Argentina el Lic. Zamora convoca a quienes habían compartido su interés por la Socioterapia, creándo una suerte de grupo de estudio, donde era yo la única estudiante del grupo de trabajo, y el resto todos profesionales con larguisima experiencia. Asi fue que durante algún tiempo participé de encuentros absolutamente enriquecedores, que contribuían de sobremanera a constituir mi mirada de la profesión.
Pasado el tiempo me recibí, y continué formándome, pero ya había concebido una idea del Trabajo Social/Servicio Social diferente. Mi contacto con la Socioterapia se había producido tan temprano en mi formación que se había naturalizado en mi esa forma de entender el Trabajo Social.
Quizás por eso que todavía hoy me cuesta comprender porque en lineas generales se acota a la profesión al abordaje de determinadas problemáticas sociales, excluyendo otras,  haciéndolas parecer de menor importancia.
En Argentina particularmente, pareciera gozar de mayor status el Trabajo Social Comunitario que el Caso Social Individual, igualmente sucede con las problematicas que se abordan, pareciera que en el imaginario del colectivo es “mas trabajo social” el que se realiza con el problema de la exclusión social y marginalidad que en otros ámbitos como educación, salud y demás.
Somos profesionales que podemos trabajar en forma libre pero parece que sutilmente se nos quiere convencer de que “necesitamos a las instituciones o al Estado para desarrollarnos, y en realidad es todo lo contrario, las instituciones por un lado y el Estado por el otro, muchas veces limitan nuestra intervención, convirtiéndonos en meros gestores de recursos.
Recuerdo que inmediatamente después de recibirme inicie un curso de Enfoque Sistemico, lo dictaba una Lic. en Psicología y estaba destinado a Psicologos y Trabajadores Sociales. En unos de los primeros encuentros la profesora aclara que la certificación si bien era la misma para todos los asistentes, solo los Psicólogos podían utilizar el termino de “Terapia Sistemica”, los Trabajadores Sociales en cambio solo podíamos utilizar el termino de “Enfoque Sistemico”, pero de ningún modo utilizar la palabra terapia.
Esta experiencia fue muy movilizadora para mi, pues me pregunte como un profesional de otra disciplina podía vedarnos la utilización de un termino, sin conocer nuestra formación, nuestras incumbencias, me preguntaba porque ninguno de los colegas con mas experiencia que yo había cuestionado eso cuando no existe una ley que lo exprese y cuando además etimológicamente "Terapia" significa "Tratamiento" y desde Mary Richmond hace mas de 100 años el Tratamiento es uno de los momentos del proceso metodológico en la intervención de Casos.
SocioTerapia, es una modalidad de intervención dentro del  Trabajo Social de Caso. Parte de la demanda explicita del paciente quien solicita la intervención profesional para poder incorporar herramientas que le permitan transitar determinadas situaciones problematicas. Las intervenciones profesionales siempre son estrategias socioeducativas, de acompañamiento y orientación. La mirada esta puesta en el sujeto y su interacción, en la persona y su red de relaciones.

María Alejandra Astorga
Licenciada en  Servicio Social

miércoles, 6 de octubre de 2010

Socioterapia algunos fundamentos


En socioterapia se parte del supuesto de que toda persona es anhela el bienestar, desea realizarse, necesita sentirse reconocida por los demás, y que para un transito favorable de la vida, es necesario definir propósitos, para luego establecer objetivos y metas.
De esto se desprende que cuando las personas no se sienten realizadas, no experimentan el bienestar, no han definido su propósito en la vida, estarían encontrando bloqueos en el recorrido que naturalmente debería tender a la felicidad.
Se considera aquí que las personas tienen la libertad y la responsabilidad de decidir conscientemente de que manera asume el mundo en que vive, no es que se niegue la existencia de condicionamientos, pero si se destaca que siempre en ultima instancia la realidad, es “mi realidad”, la que construyo en mi interior, dos personas distintas no experimentan el mismo hecho de la misma manera, existen infinitos atravesamientos, pero en ultima instancia es innegable el poder de decisión del sujeto en la interpretación que realiza de “su realidad”.
Cuando la persona encuentra obstáculos para alcanzar su bienestar, también es libre de decidir, resignarse, sufrir, o intentar modificar la situación de conflicto.
En Trabajo Social decimos que intervenimos en la brecha existente entre el Sujeto y el Satisfactor de su necesidad. Bien, en Socioterapia, el satisfactor es el Bienestar que surge de una buena o “sana” relación con uno mismo y con los demás.
La brecha se reduce a través de un trabajo socioeducativo.
Para iniciar un proceso socioterapeutico, se requiere la decisión del cliente/paciente de poner en acto su deseo de producir cambios.
Desde la primer entrevista se establecen acuerdos.
Permanentemente se explicitan los objetivos y se consensúan.
El rol del Trabajador Social Socioterapeuta es de facilitador del proceso.
El poder de decidir lo tiene desde un inicio el paciente/cliente y esto no se revierte nunca durante el proceso terapéutico.
Las estrategias socioeducativas incluyen variados recursos de acuerdo a las situaciones puntuales a trabajar, se utilizan cuentos, se invita a narrar, se solicitan elementos que puedan ser significativos (fotografías etc), se utilizan disparadores, consignas a resolver en la próximo entrevista, “tarea para el hogar”, etc.
Al ir cumpliendo los objetivos pautados, se pueden volver a consensuar nuevos objetivos o dar por terminado el proceso socioterapeutico. La libertad del cliente/paciente en todo el proceso es condición necesaria para respetar el “espiritu” socioterapeutico.
Si se observara falta de compromiso por parte del cliente/paciente, esto debe ser comprendido como una decisión y debe explicitarse, para reformular los objetivos del tratamiento.


María Alejandra Astorga
Licenciada en Servicio Social
    

jueves, 29 de julio de 2010

Las relaciones vinculares y Socioterapia


La Socialización, es considerada como un proceso fundamental a partir del cual los seres humanos incorporan habitos, valores, y demás pautas socioculturales, que tendran una importante incidencia el resto de su vida, pues le permitiran vivir en sociedad. El hombre se construye a si mismo y es construido por el otro, en la interaccion.
Vivir en sociedad, implica vivir en contacto con "otros", crecer desarrollarse, formar una familia, trabajar, pero siempre en contacto con "otro"., de esta manera se ponen a prueba permanentemente nuestras capacidades y habilidades relacionales.
Relacionarse con los demás de manera adecuada, es una de esas cosas que se conciben como sabidas por todos, se entiende que es una habilidad aprendida en la infancia durante la socialización, y que luego claramente va reforzándose durante el transcurso de la vida.
Por esto se exige a los demás que respondan, de una manera relativamente esperable.
Ocurre que muchas veces esto no sucede, el “otro” no responde de acuerdo a nuestras expectativas… O bien uno mismo siente que no cuenta con las herramientas necesarias para resolver determinadas situaciones, termina actuando intuitivamente desconcertando las expectativas de los demás…
Cumplir o no con el sistemas de expectativas, puede ser vivido o no como un conflicto… Igualmente es importante tener en cuenta que un sistemas de expectativas es una construcción y puede modificarse, pues es producto de una interacción…
En lo familiar por ejemplo puede observarse con claridad en el rendimiento escolar de los hijos, en los roles asignados implícitamente, en la relación marital, un sistema de expectativas quebrado puede conducir a una crisis familiar, pero la realidad es que como se trata de una construcción, casi siempre puede recomponerse, si existe la intención, se solicita ayuda y va en busca de las herramientas adecuadas…
Así como es importante desarrollar estas habilidades relacionales en el ámbito de la familia, por el vinculo intimo y estrecho que une a los integrantes, también es necesario en todos los otros ámbitos en los que nos desenvolvemos, el lo laboral, con los amigos, etc.
Muy frecuentemente sucede que establecer relaciones de manera inadecuada, produce sufrimiento, enojo, frustracion, sensaciones que seria posible resignificar, considerando las situaciones de un modo distinto.
Nuestra concepción de la realidad, es como un par de anteojos de color, que nos muestran un mundo “teñido” por el color de los lentes… Pero hay mucho que puede hacerse para modificar nuestra visión del mundo si esta mirada nos produce dolor, o se repiten sistematicamente situaciones que no querríamos vivir..
Para todo esto existe la Socioterapia, que es una estrategia socioeducativa que permite aprender y aprehender nuevas maneras significativas y creativas de relacionarnos con el “otro” y con nosotros mismos.



María Alejandra Astorga
Licenciada en Servicio Social

jueves, 24 de junio de 2010

Trabajo Social Independiente - Ejercicio Libre de la profesión

El día de hoy he recibido un mail muy cálido enviado por una colega, donde entre otras cosas se abordaba el tema de la intervención profesional independiente.. Al responderle y pensando que ya muchos me han escrito interesados en esta cuestión, pensé publicar parte de la respuesta, a fin de compartirlo con todos ustedes... Por lo general vinculamos la imagen que la sociedad y las instituciones tienen del trabajo social, con la posibilidad o no de desempeñarnos en forma particular, privada, independiente... En mi caso personal sucedió que con el tiempo comprendí que la imagen que "el otro" tiene de la profesión, responde a nuestras acciones como profesionales, y comencé a intentar demostrar con actos que significa el trabajo social, sin pretender cambiar a nuestro "colectivo", es decir haciéndolo a pequeña escala... Y les cuento que desde que inicie el blog, han sido muchos los colegas que se han contactado conmigo porque que comparten estas mismas ideas... Es decir que vamos por buen camino!!...
No deberíamos sentir como un desafio hacer Trabajo Social independiente, deberíamos vivirlo con naturalidad, porque estamos formados academicamente para eso, además de estar consignado en el art. 2 de la Ley de Ejercicio Profesional tanto en la Nación Ley 23.377 como en Provincia de Buenos Aires Ley 10.751.


ARTICULO 2°: A los efectos de la presente ley, considérase Ejercicio Profesional del Servicio o Trabajo Social a la actividad de carácter promocional, preventivo y asistencial, destinadas a la atención de situaciones de carencia, desorganización y desintegración social que afectan a personas, grupos y comunidades y sus interrelaciones, así como la de aquéllas situaciones cuyos involucrados requieran el conocimiento y técnicas que determinen sus títulos habilitantes. La actividad profesional, por sí o en el marco de servicios institucionales y programas integrados de desarrollo social tiende al logro de una mejor calidad de vida en la población, contribuyendo a afianzar en ella un proceso socioeducativo.

Por si o en el marco de servicios institucionales... Son dos alternativas claramente diferenciadas... Sin embargo parece que desde las Universidades nos educaran para sentirlo un imposible... La realidad es que estamos habilitados para trabajar con el Sujeto, sus
Vínculos, su Cosmovisión, sus Conflictos, etc. Es un panorama muy amplio.
Si a esto le sumamos, la velocidad del ritmo de vida actual, donde la gente necesita frenar, parar, detenerse y repensar su cotidianeidad... A quienes recurren estas personas...?
Las personas que por una circunstancia "X" necesitan "frenar", volver a mirar su vida y producir un cambio... Porque re-elaborar los vínculos, pensarlos desde otro lugar, trabajar la comunicación, el potencial, los proyectos de vida, la cotidianeidad, son aspectos de la conflictiva netamente socio-vinculares.
Entre nuestras incumbencias profesionales están, por citar solo algunas que avalan claramente el ejercicio libre de la profesión, pues no se consignan en el marco de instituciones:
  • Capacitar y orientar a individuos, grupos y comunidades para el empleo de sus propios recursos en la satisfacción de sus necesidades.
  • Realizar acciones de promoción, asistencia y rehabilitación social de personas y grupos.





María Alejandra Astorga
Licenciada en Servicio Social

sábado, 6 de febrero de 2010

Posicionamiento Teórico Metodológico: ¿Desde donde leo la realidad?

Pensando y repensando nuestras practicas, intentando indagar en las razones que motivan las grietas existentes en nuestro colectivo profesional... He llegado a la siguiente conclusión:
Creo que estamos todos relativamente de acuerdo en que el trabajo social, despliega sus estrategias acortando la distancia existente entre el sujeto que requiere nuestra actuación y el satisfactor de su necesidad... Es en ese contexto que el profesional crea su objeto de intervención...
Ahora bien, sucede que es en las definiciones de estos elementos donde aparecen los quiebres... y aunque parezcan solo cuestiones semánticas definir quien es el sujeto, cual seria la necesidad, cual consideramos el satisfactor, y el "modo" elegido por el profesional de "acortar la distancia" nos conduce a un claro posicionamiento teórico-metodológico.
Es entonces cuando dos profesionales de nuestra disciplina podrían NO parecer colegas, cuando desarrollan la intervención, pues estos posicionamientos pueden ser tan distintos que las practicas pueden ser verdaderamente diferentes.
Quien es el sujeto?
El sujeto es desde mi perspectiva cualquier ser humano que posea una conflictiva y que se considere limitado para afrontar su resolución. (Sin importar clase social, situación socioeconomica, ideología, grupo de pertenencia etc.)
Si yo como profesional, considero que los sujetos a los que se dirige mi practica son exclusivamente las personas de situación socioeconomica baja, es tan valido como dirigir la practica al ámbito de la niñez, o a salud etc. Es un segmento posible pero no el ámbito exclusivo al que se dirige la profesión.
Que entendemos por necesidad?
Esta la planteara el sujeto, conocida como necesidad sentida y deberá entenderse desde la perspectiva del mismo, puede ser material o no (asesoramiento, orientación etc).
Luego del planteo realizado por el individuo es que nosotros indagaremos o inferiremos cual es la necesidad real.
Que entendemos por satisfactor?
Desde mi concepción de la profesión, la necesidad material no pertenece in se a nuestra incumbencia profesional, pues eso nos colocaría en un lugar de proveedores y nos expropiaría de la verdadera razón de la intervención, que tiene mas que ver con acompañar un cambio.
Esto no significa desatender este aspecto, pues se puede contribuir gestionando, o trabajando en redes para obtener el elemento material requerido, pero de ninguna manera esto se puede convertir en la intervención en si misma.
Entonces el satisfactor es para mi, siempre algo NO material, que debe responder a la necesidad real.
Sobre los modos de "acortar las distancias":
Este modo elegido de llevar adelante nuestras practicas nos puede ubicar en diferentes categorías, tratare de enunciar algunas, sin emitir un juicio de valor sobre estas modalidades, es parte de la libre elección que tenemos los profesionales, optar por donde colocarnos.
Si trabajamos para un organismo corremos el riesgo de convertirnos en burócratas, cuando es mas importante el informe que el caso.
Cuando desatendemos teorías y metodologías, le quitamos cientificidad a nuestra intervención y nos colocamos en el lugar de personas de buena voluntad que ayudan al otro (voluntarios).
Nos convertimos en "agentes de control", cuando a veces desde las instituciones se nos utiliza para "supervisar" determinados casos, y no somos cuidadosos en la elaboración de informes, preservando la discreción correspondiente.
Nos volvemos "proveedores" cuando solo atendemos la demanda material y no indagamos en lo profundo para visualizar la necesidad real.
Posicionarse en un punto de equilibrio es difícil pero es el gran desafío para nosotros como profesionales. Lo desarrollare en la próxima entrada...
Lic. María Alejandra Astorga